sábado, 20 de junio de 2009

Musicos Callejeros, "La Cantante del Acordeon"


-"Si tu te vas....."-.

Al escuchar esta canción, he recordado a Mili, mi amiga, que también la canta, pero mucho mejor.

Desde luego, la cantante del acordeon, en la calle Larios, sí que le pone empeño, a pasar de que en esta ocasión, no congregue a su alrededor a casi nadie, otra vez la gente pasa casi sin mirar y pocos, o casi nadie se paran, otro músico invisible.

Otra vez , de nuevo me he encontrado con esta mujer, que esta aquí casi todos los días de buen tiempo, y de la que ya he puesto varios vídeos en el blog.

La primavera esta pegando sus últimos coletazos y ahora habrá que atarse los machos para aguantar el verano, de momento en el centro de Málaga, en la calle Larios y en otras del centro, ya han colocado grandes lonas a modo de toldos, colgados entre los edificios de ambos lados de la calle, la diferencia de temperatura que se consigue así es por lo menos de 5 o 6 grados, entre tener estos toldos , o no tenerlos.

Aquí siempre se ha sabido protegerse del calor. El propio trazado de las calles de la ciudad medieval, sobre todo de la época árabe, con calles estrechas, en las se pueden tocar los dos lados con solo estirar las manos, hace que se puede pasear por ellas con una agradable temperatura, a pesar de los rigores del verano en una ciudad junto al mar y por lo tanto, con una constante cálida humedad natural.




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(La fotografía central es de la calle Larios, en el centro de Málaga, la de la derecha es de la calle Fresca, muy cerca de la anterior, cruzando desde la Plaza de la Constitución por el Pasaje de Chinitas, en dirección de la Catedral)

viernes, 19 de junio de 2009

Taller de Pintura, El Regalo de la Esponjita






Pues ha pasado una cosa .. y es que "La Esponjita", aquella amiga del Norte de los Nortes ,que prometió que vendría a visitarnos al taller después de Semana Santa, y no vino . Después nos dijo que : "Los fuertes vientos del norte la llevaron a arribar a otras costas y otros puertos".

Bueno....., pues esa, mi amiga Irune, nos ha enviado un buen número de cuadritos pintados por ella.

Todos con su dedicatoria: "Para tu hermana, para tu amiga la poeta, para tu amiga la tejedora.........", y así a unos y otros haciendo un repaso de algunos de los acompañantes en la lectura de este blog.

Ella no conoce a ninguno, pero me los manda a mi para que yo se los haga llegar a ellos.

-"Ya me dirás Esponjita, a mi hermana si , pero al resto, yo tampoco les conozco-".

La propuesta podría ser, pedir aquí, públicamente , si alguien que lee el blog, se siente con derechos adquiridos a tener uno de estos cuadritos , y si así es, que nos lo diga y tendrá una obra de "La Esponjita".

-"Así que mira, si hay mas gente que me los pide, de los que tu me mandaste, pues ya puedes estar poniendo manos a la obra y hacer los que haga falta, y ni uno menos"-.

-"Y además, ya me dirás... ¿que hago yo con uno para Antonia, cuando sabes que hay más alumnas en el taller?, !venga, valiente, dispara¡. Pues que sepas que hemos tenido trifulca en la clase, así que al menos te tienes que poner ha hacer tres más, y rápidito, que Antonia ya te esta haciendo una "porra", para cuando vengas a traerlos"-.

Con el mio, el de Isabel, el de mi hermano y su mujer...... esos ya tienen sitio donde colocarse, y con el mayor cariño del mundo, un sitio especialmente preparado para alguien tan especial como tu.

Sigue emborrachándote de color, no pares, no lo dejes nunca, salga bien o mal, que eso es lo de menos, lo esencial, ya sabes... es disfrutar del camino.

En las entradas de los túneles, en las salidas de estos, en los buenos días y en días regulares, el color te da vida y le da brillo a las pupilas de tus ojos de "Esponjita" que todo lo quiere saber y aprender.

jueves, 18 de junio de 2009

La Torre de Hercules, (Segunda Parte)"Atardecer desde Mera"





-"La verdad es que no se quien me mandaría a mi venir aquí"-.
-"¡¡Esta puñetera manía mía de meter las narices donde nadie me manda!!"-.

La oscuridad cada vez era mayor, la situación se estaba poniendo ciertamente peligrosa , o eso me parecía a mi. La marea estaba subiendo, y las olas, a pesar de que el día había estado calmado, golpeaban contra las rocas produciendo un fuerte sonido que me impediría pedir ayuda si la cosa se ponía peor. Todo había surgido de improviso, sin haberlo planeado. Un tranquilo y simple paseo por los acantilados a finales del invierno, no llevaba el calzado adecuado para sujetar mis pies a la roca con alguna garantía de no escurrirme y caer al fondo sin darme ni cuenta, tampoco la ropa de abrigo adecuada para hacer frente a cualquier imprevisto relacionado con las temperatura.

El caprichito era esperar el atardecer entre los acantilados de la costa de Mera, uno de los promontorios que cierran la bahía de La Coruña por el Este, justo frente a otro promontorio en la ciudad y sobre el que esta el faro de La Torre de Hércules. No había llegado solo, pero ya allí, decidí bajar yo solo, descolgándome por las rocas, para llegar tan cerca como pudiera del lugar donde estas eran golpeadas por el oleaje. Me había costado llegar, agarrándome a un lado y a otro de varias oquedades y simas del acantilado, pero por fin lo había conseguido y estaba donde quería estar. Bajé, bajé, sin advertir que la subida seria más compleja, no solo por el desconocimiento del lugar, sino por la propia oscuridad que poco a poco se venia encima sin darme cuenta, ensimismado como estaba en atrapar aquel atardecer.

Cuando me di cuenta ya era tarde, y la noche ya se estaba instalando en la bahía, solo cabía hacer lo que había venido a hacer, disfrutar de la visión del sol perdiéndose por los confines de la tierra y dejándose descolgar a trechos por entre las nubes. Así que mi vista y mi pensamiento, y un poco lo que tenia en la garganta, de corbata, se instalaron a resguardo del frió, de las olas y del viento que ya empezaba a arreciar, y no dejaron un segundo sin hacer una fotografía, y lo de salir de allí, ya llegaría.

Llego, llego... intente pedir ayuda, pero mis acompañantes que estaban esperando, con preocupación , en lo más alto, no podían hacer nada, ni siquiera podían escucharme con el sonido cada vez mayor de los incesantes golpes de las olas en las rocas . Ajuste la cámara a la cintura y subir poco a poco. El musgo de las rocas se habían humedecido por las pequeñas gotas que saltaban , llevadas por el viento.

-"Coñe, ¿Quien me mandaría a mi?"-

Hubiera sido un espectáculo ver a Hércules desde aquí, en tribuna, ver como perseguía por estas costas a Gerión, verles en la singular pelea, y verle construir la torre y fundar la ciudad. Seguro que agotaron las entradas, además yo en aquellos momentos no esta por aquí, así que no hubiera podido presenciar la contienda.

Por fin llegue a lo alto, arañado por la cantidad de malezas, y por las rocas, algunas con lascas que cortaban , a las que me tuve que agarrar como pude. Y encima las dos , me pegaron una buena "bronca", y les prometí que no lo haría más, al menos en esas condiciones, con una sola excepción:

-"¡ Solo y únicamente lo haré, si me encuentro con otro atardecer así!"-

No pude estar presente en la pelea de Hércules y Gerion , pero por lo menos, durante ese atardecer si les pude imaginar, disfrutando del atardecer en este escenario.

miércoles, 17 de junio de 2009

La Torre de Hercules (Primera Parte)


Según cuentas los antiguos, Hércules el Egipcio no tenia bastante con las diez tareas que ya le habían encargado, y precisamente por su comportamiento un "pelín " regular, que además se le acumulaba el trabajo extra. Tanta era su fama por uno y otro confín del mundo conocido en la época, que llego a oídos de las gentes del norte, los súbditos del rey Gerión, la leyenda de sus proezas.

Gerión no solo se quedaba con sus cosechas, y el producto del trabajo diario, sino que también lo hacia con sus hijas y esposas, así que decidieron pedirle ayuda a Hércules, que estaba por aquel tiempo por las costas de Estrecho de Gibraltar, es de suponer que con los trabajitos que tenia con las columnas que estaba colocando para avisar a los viajeros de que atravesar esta zona era muy peligroso, ya que allí se terminaba el mundo conocido. Tan mal le pusieron el asunto, que Hércules acepto el reto y se puso manos a la obra, busco y persiguió por toda la costa atlántica a Gerión, quien se refugio en una gruta, pero nada pudo impedir que se batieran en feroz lucha y que Hércules ganara el combate y saliera victorioso , cortándole la cabeza al rey y enterrándola en un promontorio junta a la costa. Encima construyo una torre sobre la que coloco una pira que hizo arder.

Los habitantes fueron acercándose para darle las gracias y resulto que la primera mujer que apareció se llamaba Crunna, y decidió que a aquel lugar le llamaría así, como el nombre de aquella mujer. En la actualidad ese lugar es la ciudad de La Coruña, y sobre la torre que construyo, otros pueblos que vinieron , edificaron un faro para poder guiar a la barcos que viajaban por aquellas peligrosas costas.

Pudiera decirse que la ciudad de La Coruña esta en La Torre de Hércules y no al contrario y eso gracias a nuestro héroe que dejo por una temporada su morada en la Gruta de Hércules, que esta cerca de la ciudad de Tanger , en la costa africana del Estrecho de Gibraltar. Pero no serian estas sus únicas "vacaciones", ya que correteo por otros lugares de dentro y de fuera de la península y a la caza de las pistas que dejo en sus viajes, es a donde me ha llevado el "camino".

En la actualidad la torre pasa por ser el faro romano mas antiguo , que sigue en funcionamiento.
Emite señales luminosas de color blanco, con intervalos de 4 destellos cada 20 segundos, y que se pueden ver a 23 millas náuticas, unos 40 km.

domingo, 14 de junio de 2009

Marruecos, La Mirada Inversa ,"La Salida" (Sexta Parte)







La cita era en la Estación Marítima, en el puerto, a las 12 para aduana y pasaportes, ya que el ferry salia una hora más tarde, además en el grupo la mayoría no se conocía, así que un rato de charla en la sala de espera vendría bien a todo el mundo, teníamos por delante un interesante viaje y un programa ciertamente apretado.

Habíamos llegado los tres aparte del resto del grupo , que venían de Sevilla en autobús, pero los de Málaga, nosotros y las amigas ceramistas de Coin, nos habíamos citado con el resto aquí, en Tarifa, para proseguir el viaje ya todos juntos hasta el regreso.

Dejamos el coche en el aparcamiento del sótano de la casa, a poco más de un kilómetro del puerto y fuimos andando con las maletas hasta el centro de la ciudad. Teníamos tiempo de desayunar con tranquilidad y de pasar a saludar a la Señora Antonia. Nos paramos en la churrería de la calle junto al mercado, pedimos churros calentitos para los tres, la churrera se dispuso a freírlos en la caldera de aceite hirviendo, corto la rosca con sus tijeras, coloco las tres raciones en un papel de estraza y los peso, al tiempo que nos preguntaba si eras suficientes, asentimos mirándonos, casi a la vez y le pagamos el euro y medio que nos dijo que costaban. Con el papel ardiendo y lleno de churros, nos pasamos a bar del interior del mercado, dejamos los churros en la mesa y pedimos unos cafés .

Disfrutamos del desayuno en animada charla, ilusionados por el viaje a Marruecos, a la vez que hacíamos recuento tanto de apretado programa como de los objetivos propuestos.

De camino a la Estación Marítima, pasamos por la plaza, la Señora. Antonia, como siempre estaba de punta en blanco, arreglada y "maqueada", como si fuera a ir a misa de diez, en lugar de estar vendiendo fruta y verdura. Estaba atendiendo a una parroquiana, pero enseguida nos atendió, la salude, le pregunte por la salud, y ella se puso a contarnos su vida y milagros. La Señora Antonia tiene casi 85 años y sigue comprando y vendiendo fruta en su patio, a la entrada de su casa, tal como lo había hecho desde siempre en Facinas. Me resulta agradable charlar con ella cada vez que paso por Tarifa y aprovecho para hacerle alguna fotografía, a lo que ella acede sin ningún problema, todo lo contrario y casi posando.

Mientras hacíamos tiempo, paseamos por la ciudad en dirección al puerto, llegando hasta el castillo de Guzmán El Bueno, como Diego ya la conocía, le conté a Currillo la historia, la verdadera historia , (en versión personal, nunca jamás contada públicamente) de Guzmán El Bueno y su hijo. Por un rato no paramos de reír y bromear sobre el asunto.

Habíamos madrugado y llegamos con tiempo suficiente, de los primeros. Poco a poco fue llegando el resto del grupo y nos fuimos presentando y comentado en animada charla. Las "Coinas" si que se alegraron de vernos , nosotros también, y ambos lo demostramos como de costumbre.

Confirmamos lo pasajes, solucionamos los temas de pasaporte y fuimos entrando al ferry por el portón trasero, accediendo a la bodega donde ya estaban instalador los automóviles y algún otro vehículo de mayor tamaño.

A la izquierda del portón de entrada, una portilla da acceso a la estrecha escalera , por la que subiendo dos pisos, se enlaza con los distintos salones donde están los asientos para los pasajeros.

Cada cual se acomodo donde pensaba que estaría más cómodo o en la mejor compañía, varios nos fuimos a proa, en la cámara superior, pero ya antes de que saliera de puerto, trate de buscar alguna forma de salir a alguna de las terrazas exteriores, pero todo estaba cerrado, así que opte por acercarme lo más posible a mi objetivo, ver desde cerca los movimientos que el barco realizaba en la operación de desatraque. En las miradores de popa, en la parte mas trasera, se podían observar desde lo alto, los remolinos en el agua que producían las hélices, haciéndose más verdes las aguas color turquesa, al blanquearse con la espuma que la forzada la corriente provocada. Mientras tanto los cierres de los portones producían sonidos agudos, como golpes cortos y bruscos en la "barriga" de la ballena metálica. Las grandes cadenas de arrastre chirriaban a la vez que se podía ver como todos los elementos de cierre encajaban en sus sitios respectivos.

Empezamos a movernos, casi como flotando sobre las olas, dejando atrás la imagen de la imponente mole del castillo. Saliendo del puerto cada vez a mayor velocidad. Dejamos a la derecha la isla de Las Palomas, con su redondo faro blanco y sus acantilados horadados y cubiertos por pétreas edificaciones de antiguas defensas militares. Con la emoción de un niño que va de excursión, mirando a un lado y a otro y moviéndome de popa a proa, de babor a estribor, buscando en mejor encaje de las fotografías y sobre todo, no perderme nada de nada.

Ya fuera, alejándonos de la costa, guarde la cámara en la mochila, a la vez que trate de localizar , escondida en el doble fondo, la fotografía que me serviría de contacto para localizar a la persona que más tarde me habría de ayudaría en la búsqueda que me había llevado a ese país. La toque, confirme que seguía en su sitio, y no me pude resistir a sacarla y ver otra vez la mirada firme y segura de unos ojos de mujer que llenaban un rostro cubierto en su totalidad por un paño, al estilo árabe, dejando al aire solo esa intensa mirada. La volví a guardar y continué el viaje sentándome en el mirador de proa junto a varios compañeros del grupo.

Cruzamos el Estrecho de Gibraltar en dirección al puerto de Tanger, casi en diagonal desde la Punta de Tarifa, sorteando los barcos que cruzaban del Atlántico al Mediterraneo o en sentido contrario. En algún momento parecía que íbamos realmente a chocar con alguno de ellos, pero siempre pasábamos por popa, mientras que el ferry se resentía , notándose después los vaivenes causados por las olas de la estela del barco sobrepasado. A pesar de todo, la travesía fue una autentica balsa de agua, casi sin ningún movimiento brusco, como si fuéramos en una nave aérea.

Los comentarios, y las charlas se volvieron a escuchar cuando ya nos estábamos acercando a la costa marroquí, todo el mundo mirando por popa, o al menos los que hacíamos ese viaje que primera vez, percibiéndose a todas luces la emoción. En el puerto un par de guardacostas y un helicóptero militar parecían hacer maniobras. Llegando al muelle, todos nos preparamos para salir a tierra africana.



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(El vídeo es de la popa del ferry en la maniobra de desatraque en el puerto de Tarifa. Las fotografías de abajo a arriba: "Churritos calentitos" junto al mercado, el ferry saliendo del puerto, La isla de las palomas con su faro, ya fuera del puerto, el mirador de la cámara de proa, en el cruce con otro buque de carga. La fotografía central es del puerto de Tarifa, con el castillo de Guzmán el Bueno al fondo, tomada desde popa según salia el ferry).

sábado, 13 de junio de 2009

Flores en la Cuneta, Camino de la Fraga del Rio Eume


Camino de monasterio de San Xoan de Caaveiro, que se encuentra escondido entre la espesura de la Fraga del Río Eume, y justo en el lugar en que a este se le une el río Sesin, al lado de los molinos del agua ,donde pude conocer parte del secreto que más tarde me llevaría a encontrar la moneda de los dos peces.

jueves, 11 de junio de 2009

El Tren del Cantabrico, Los Recorridos


En tren recorre el antiguo trazado del Ferrocarril de la Robla, que se inauguro en 1894. Hacia el trayecto de León a Bilbao y después por toda la cornisa cantábrica, recorriendo Cántabria y Asturias, entrado en Gálicia, y terminando su recorrido en El Ferrol, muy cerca de La Coruña. Se trata de un ferrocarril de vía estrecha que fue utilizado para transportar el mineral de carbón de las zonas hulleras de León , para alimentar los altos hornos de Bilbao y para los barcos de los puertos por los que pasaba, esencialmente el ultimo, el de El Ferrol, donde además se encontraban importantes astilleros y bases navales militares. Tubo su mayor apogeo en los primeros años del siglo XX, cuando el carbón era esencial para la industria pesado o como combustible en el transporte naval.

El trazado se utiliza en la actualidad, después de haber pasado por múltiples vicisitudes que casi llevan a su cierre, como otros tantos ferrocarriles de vía estrecha de España, para el transporte de pasajeros y muy recientemente como elemento turístico.

Varias son las ofertas, aparte del viajecito que nos hicimos nosotros a nuestro aire, que eso siempre se puede hacer.

El primero y más importante es realmente un lujazo asiático, que como no me toque la lotería no haré nunca. Un viaje de 7 días y siete noches en autenticas suites, con paradas en los lugares más interesantes, visitando monumentos, paisajes, bodegas, y con fiestas en el mismo tren.
Hace el recorrido entero desde León a Santiago de Compostela o en sentido contrario.
Solo una pega, cuesta sobre los 3.000,00 eurillos del ala por persona, poca cosa si se cuenta con esa cantidad.

http://www.transcantabrico.com/

Pero no hay que preocuparse, hay otros recorridos turísticos en este tren que son interesantisimos, de un día o de un fin de semana, que son más baratitos.

http://www.trenesturisticosdelnorte.com/es/index.asp?MP=35&MS=82&MN=2


Y además queda el recurso de montárselo cada cual como pueda, cogerlo en una estación y pararse donde te apetezca, el recorrido es precioso en su totalidad.

Y aparte de todo, siempre nos quedara París.

miércoles, 10 de junio de 2009

El Tren del Cantabrico, "¿Que Camino he de Tomar?"




-- ¿Podrías decirme, por favor, qué camino he de tomar para salir de aquí?--
-- Depende mucho del punto adonde quieras ir -contesto el Gato.
-- Me da casi igual dónde - dijo Alicia.
-- Entonces no importa que camino sigas - dijo el Gato.
-- ... siempre que llegue a alguna parte - añadió Alicia, a modo de explicación.
--¡Ah!, seguro que lo consigues- dijo el Gato-, si andas lo suficiente.
Alicia emprendió que el argumento era irrefutable, de modo que probó con otra pregunta.
--¿Que clase de gente vive aquí?

--En esa dirección -dijo el Gato, haciendo un vago gesto con la pata derecha - vive un Sombrerero, y en esa dirección -haciendo el mismo gesto con la otra pata- vive la Liebre de Marzo. Visita al que te plazca: ambos están locos.
--Pero yo no quiero andar entre locos - observo Alicia.
--¡Ah!, no podrás evitarlo -dijo el Gato-: aquí estamos todos locos. Yo estoy loco. Tu estas loca.

Lewis Carrol.
Alicia en el País de las Maravillas.
Capitulo VI.


Aquél día esperamos a que abrieran la taquilla de la estación. Había tiempo ,así que la espera se hizo corta con un paseo por el centro de la ciudad y un buen desayuno. Cercana la hora de la salida del siguiente tren en dirección Oviedo, regresamos de nuevo a la estación.

Entramos y me acerque a la taquilla , donde una taquillera con ojillos chicos, de mediana edad y con cara de no haber dormido demasiado bien, me miro, sin casi ningún gesto, esperando mi petición.

-"Quiero ir a algún sitio, pero no se a donde"- , la mire fijamente y firme en mis palabras, ella a mi mucho más, pero además asustada. Por fin la mujer de ojos pequeños parecía haberse despertado, así que continué con mi explicación. Le dije el tiempo que tenia para hacer un viaje, solo un día, y le pedí que me dijera hasta donde podía llegar en el tren que salia en unos minutos, de forma que me permitiera coger otro de regreso para poder estar otra vez en El Ferrol a la hora que ya tenia prevista, antes de que anocheciera.

Ya más tranquila, pero aun no del todo, dudando de si era guasa o era en serio lo que le estaba pidiendo, me dijo:

-"Pueden ir hasta Viveiro, que esta en el limite con Asturias, pueden comer allí y cogen este mismo tren que viene de regreso"-.

Ya estaba algo más tranquila al ver mis ojos de agradecimiento y que había resuelto el dilema de un medio loco que no sabia a donde ir, de uno no, de dos, porque la loca que me seguía en esta locura, estaba detrás conteniendo la risa para no asustar más a la taquillera y que llamara a los loqueros y terminar los dos vistiendo una camisa de fuerza.

Nos dio los boletos, pasamos al interior de la limpia y solitaria estación y el tren ya estaba en su lugar esperándonos, a nosotros dos y a otros tres pasajeros, dos hombres y una mujer, una abuela que venia cargada con un par de cestas de paja. Otra persona más había, el revisor y a buen seguro que otra más, porque el tren no se pone en marcha solo y además, va lento, a paso tortuga pero seguro que alguien tiene que hacerlo funcionar.

El viaje a lo imprevisto fue todo un éxito, cosas curiosas, paisajes preciosos, estaciones de turrón, gentes originales y paradas en lugares insólitos en medio del bosque. En una de ellas se paro la señora y la vimos entrar en la espesura, por el caminito, y desaparecer lentamente con sus pasos sosegados por entre las ramas de arboles y arbustos, como si el verde se la hubiera tragado.

Llegados a Viveiro, paseamos y paseamos y nos pusimos ciegos de pulpo y berberechos en un restaurante de lo antiguos, como de "refresentantes"y a muy buen precio, el lugar se llama Casa Andouriña. Cerca hay una taller de cerámica de Sargadelos.

El viaje termino en el mismo sitio en que había empezado, después de haber pasado un día de cuerdos caminantes locos.




Musicos Callejeros,

Como no hay dos sin tres, el mismo día del escarceo de las bandas de música en la Calle Larios y en la Plaza de la Constitución , en el centro de Málaga, como si se hubieran puesto de acuerdo para el inicio de la hora de la batalla, me encontré muy cerca de las dos anteriores, pero ahora en la Plaza de Las Flores, que en su momento si tendría, pero que ahora no tiene ni una, todo esta lleno de asfalto y hormigón, y el espacio que queda libre lo ocupan las mesas de los bares de la plaza; bueno, pues me encontré con otra banda, bien armada con los instrumentos adecuados y presta para la batalla, me acerque desde la Plaza de la Constitución siguiendo los sonidos de los instrumentos, y ya habían empezado con la escaramuza, así que me quede escuchando el sonido en pleno fragor de la batalla, tranquilamente mientras disfrutaba de la mañana.

Se trataba de la Banda Juvenil de Música "Cruz del Humilladero", al mando de la batuta el general Juan Aragón Imbroda y en el aire los sonidos de un pasodoble de I.Salmerón, "Sangre de Artista".

Me quede hasta el final de la canción, ellos siguieron, pero yo me marche camino de otra batalla musical.

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martes, 9 de junio de 2009

Tiendas de Malaga, "Casa Guardia"



Esto no es exactamente una tienda, un comercio tal como lo entendemos, pero si es un establecimiento especialmente singular que se sale de lo normal, tanto por su antiguedad, como por el tipo de actividad que desarrolla.

Se trata de una antigua bodega, con mas de 100 años de antiguedad, donde lo que se suele consumir es el vino de Málaga, casi siempre dulce, blancos u oscuros, más o menos secos y de las distintas zonas de producción de la dominación de origen Vino Málaga, que es la primera dominación de origen registrada y que se concedió a una zona de producción vinícola en España.

Un establecimiento en el que se sigue apuntando lo que el cliente va tomando, con una tiza en el mostrador de madera, para al final hacerle la cuenta. Vino dulce que se acompaña con unas gambas cocidas , unos mejillones , o unas conchas finas que aquí en Málaga es el único sitio donde las he visto, frescas , vivitas y se sabe que lo están porque al ponerle limón, hay un ligero movimiento de bichito, y si no lo hay es que no están frescas, todo eso delante del cliente. Y vino dulce.

Da a un callejón que hay entre la calle Panaderos y la Alameda Principal, muy cerca del Mercado de Atarazanas y del Puerto.

Aconsejo pedir "un Pedrito", es una mezcla de varios vinos, creo que tres, uno seco y otros dulces, que es una delicia, eso si , acompañarlo con unos mejillones o unas conchas finas.

lunes, 8 de junio de 2009

Los Colores y Los Dias (A Primeros de Junio)



Aquí , en el cambio cromático de la naturaleza a medida que pasan los días y las estaciones, como en todos las demás cosas de la vida, no te puedes despistar ni un minuto, y si te despistas lo pagas, si te relajas ensimismado entre tus pasos por el camino, cuando acuerdas ya te han cambiado el paisaje y no has podido disfrutar el que había unos metros más atrás.

Así es la vida, siempre preparándonos para hacer un examen, y cuando nos lo tenemos aprendido, y bien aprendido, preparados para vivir ese momento, y pasar con nota a la siguiente etapa, vienen y nos ponen otras preguntas distintas en el programa, y además , de las que no tenemos ni idea, y si quieres seguir adelante no hay otro recurso, aprender la siguiente lección, y desde el principio.

Unos días sin pararme y el paisaje ha cambiado totalmente, ya han recogido la cosecha, ya la ordenaron, en surcos o en montones, ya hicieron las alpacas , y ya las han cargado y retirado de la tierra para que no se moje con las lluvias que a veces caen en estos días , de improviso.

Siempre que me pierdo algo, hago el propósito de tratar que no ocurra otra vez, pero seguro que no sera suficiente y detrás del siguiente recodo es posible que también se quede algo que no he sabido apreciar, o que ni siquiera he visto. Siempre hay algo que se nos escapa.

Seguiremos aprendiendo mientras andamos el camino.

(Las dos fotografías son de las riveras del rió Parroso, con distinto ángulo).

domingo, 7 de junio de 2009

Musicos Callejeros, Guitarras en Tarifa (Cadiz)

Ya iniciado el mes de Junio, empezando el calor y resguardados del viento de levante , que lleva casi una semana soplando en el Estrecho, en la plaza que hay junto al mercado, en el centro de Tarifa, un par de guitarras suenan a su aire, mientras los tarifeños charlan sentados en las mesas de las terrazas de los dos bares de pequeña plaza que hay detrás del mercado.




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sábado, 6 de junio de 2009

Marruecos, La Mirada Inversa , "La Tarara"(Quinta Parte)

Esa noche, la intendencia había preparado la cena en un restaurante árabe en unos de los costados de la Medina de Tanger. Se trataba de un primer piso al que se accedía por un portal, con una escalera estrecha a la izquierda. Lo angosto de la entrada no correspondía en nada con la amplitud y luminosidad del local , ya en la parte superior, donde además de nuestro grupo, para quien ya tenían preparadas unas mesas muy bien montadas, solo había tres mesas más, una con personas del país y las otras dos también con turistas como nosotros. A la entrada del salón,antes de llegar a las mesas, un grupo música marroquí, con instrumentos tradicionales: laúd, pandereta, crótalillos, y violín, un violín chiquito que era manejado de una forma especial, no sobre el hombro, sino apoyado sobre la rodilla, verticalmente, pasando el arco por las cuerdas en sentido horizontal, algún otro componente del conjunto solo daba palmas.

Solo con la entrada por ese lugar, junto los músicos, que ya hacían sonar sus instrumentos, nos hacia introducirnos en un mundo oriental a la vez que la misma música nos hacia mover nuestro cuerpo como iniciando una danza al compás de las cálidas notas.

A la vez que manejaban los instrumentos, nos ofrecían la bienvenida con gestos de sus miradas a lo que nosotros correspondíamos con sonrisas. Nos sentamos y enseguida llego la comida y la bebida, sin ningún tipo de problema para quien quería tomar cerveza o vino, un vino tinto "made in Marruecos", que la verdad no estaba nada mal.

La cena fue de lo más agradable, con comida marroquí que a mi me pareció muy rica y nada pesada y la charla con el grupo con el que me había sentado fue de lo mas interesante, sin faltar, por supuestos las risas y bromas, además con un brindis que me dirigieron, por lo que va a venir en unos meses, el primer nieto en la familia.

Los músicos pararon unos minutos, y continuaron con muy pocos descansos durante larga cena y posterior velada, en algún momento escuche una canción que me pareció sumamente familiar, incluso una parte de la letra en castellano y a vez la misma letra en árabe poco mas tarde, como una mezcla de las dos lenguas siempre con la mismas notas que se repetían. Trate de identificar lo que tan familiar me parecía.

-"¿Eso que tocan, es La tarara?"-.

Pregunte a mis compañeros de mesa, y efectivamente, se trataba de la antigua canción popular "La tarara". Me pareció algo insólito y lo comentamos, pero tampoco les llamo demasiado la atención a los demás, cosa que a mi si, a mi me parecía algo insólito que me hizo reflexionar sobre a relación de esta música nuestra con estos músicos de Marruecos, a la vez que hable con alguno de los marroquíes que acompañaban al grupo quienes me aclararon algo más sobre la canción.

Parece ser que un cantante marroquí, muy conocido en las décadas de los 50 y 60 del pasado siglo, hizo popular esta canción , que interpretaba a "dúo" con otros dos cantantes españoles, haciendo una parte de la canción en árabe y la otra parte en castellano. Tan popular se hizo que sigue siendo algo cantado en la actualidad.

"La tarara" es una canción popular y tradicional española , de la que he encontrado versiones con distintas letras, desde letras utilizadas en juegos infantiles, a letras adaptadas a distintas regiones, incluso en distintas lenguas, como el gallego o el valenciano.

En 1931 el poeta granadino Federico Garcia Lorca , realizo la grabación en discos gramofonicos, con 10 de sus canciones populares antiguas que había recopilado durante años y que se encargo de armonizar, en algunas el mismo tocaba el piano y la cantante Encarnacion Lopez , la "Argentinita", puso la voz en todas ellas.

Estas grabaciones se hicieron muy populares en la época , y tanto que en 1936, cuando se inicio la incivil contienda militar entre hermanos en España, los dos bandos la cantaban , casi como un himno de guerra para unos ,tanto como para los otros. Las tropas "moras" que ayudaron a Franco en su rebelión, aprendieron esta canción en el campo de batalla y una vez terminada la guerra, siguieron cantándola como una canción más, transmitiéndola como algo suyo a sus hijos y nietos y así aparece ahora esta canción popular española, como una canción popular marroquí más.

Hay muchas versiones de la canción, desde corales, hasta operísticas, o flamencas, incluso cantantes como Marisol , Teresa Berganza o Camaron tiene versiones muy especiales, pero me he decidido por copiar la versión más reciente, del 2008 , y que a mi me gusta especialmente a pesar de tener unos toques jasisticos que la distorsionan un poco respecto de sus orígenes, pero que en conjunto tiene arte, elegancia y estilo por los cuatro costados.



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(El primer vídeo es de Ana Belen, y el segundo es el que tomé en el restaurante de Tanger, los dos cantan la misma canción)

viernes, 5 de junio de 2009

El GR-7 , De Tarifa a Atenas, (Las Señales)


Con la intención de pormenorizar el trazado y el estado en que se encuentra el camino GR-7 que va desde Tarifa, en el Estrecho de Gibraltar en España, hasta Atenas en Grecia, en su recorrido por territorio de Andalucia, he estado haciendo un estudio de la señalización, de todo los tipos de señales que hay en el trayecto y en los que se indica tanto el tiempo como los kilómetro a recorrer hasta el siguiente punto de interés.

Hay varios tipos de señales en las bifurcaciones del camino o en los lugares de especial interés, como fuentes o algunas de las poblaciones Es de destacar los paneles que indican una pormenorizada información de la ruta, incluyendo mapas del recorrido, con ampliación de la zona por la que se camina y otras informaciones de interés, tanto por un lado como por el otro de los paneles. Los que he visto están bien conservados, a pesar del tiempo que hace que se instalaron, por lo menos 10 años, incluso con muy poca perdida de color de la cartografía.

En el camino, a tramos de los que no he podido identificar la distancia de unos a otros , ya que he encontrado de todo un poco, hay unos postes de madera, como los utilizados en los cercados en el campo, de unos 75 cm de altura, con una indicación de dos trazos de color, uno blanco y otro inferior de color rojo.

En desvíos o dificultades de trazado hay señales tipo "flecha" de madera, colgadas sobre postes también de madera. La mitad de la señal , la parte que esta más cerca de la punta de la flecha, no esta pintada, y sobre la madera con pirograbado se indica la distancia en kilómetro al siguiente punto de interés y además el tiempo que se tardara en recorrer, calculándose una media de 5 o 6 kilómetros a la hora, dependiendo de la dificultad del trazado,, hay que decir que en casi todas las señales estas anotaciones casi no se ven o se han perdido o se ven con dificultad y solo el relieve en la madera de las letras. A la derecha de la anterior indicación y sobre pintura roja, se indica la identificacion del camino y si además hay coincidencia con otro sendero o camino por el mismo lugar. Estas indicaciones están realizadas, no siempre, pero si en la mayoría de las veces, en los dos sentidos de circulación, tanto en sentido Tarifa, como en sentido Atenas.

En algunas partes del recorrido que circula por terreno pedregoso o por túneles de antiguos ferrocarriles , hay señales en piedras o en muros que se identifican por dos trazos paralelos uno sobre otro de color blanco, el superior, y otro de color rojo, el inferior.

Estas señales de las fotografías están cercanas al Puerto de las Pedrizas, en la provincia de Málaga, y junto al pueblo de Villanueva de Cauche, que en realidad se trata de una pedania de Antequera.



(La fotografía central es de la fuente que hay junto al camino en Villanueva de Cauche, las otras estan tomadas a su paso por Villanueva del Rosario)

jueves, 4 de junio de 2009

Marruecos, La Mirada Inversa, "Los Pigmentos", (Cuarta Parte)






Desde la pequeña ventana de estilo árabe del primer piso del restaurante, pude ver una tienda llena de sacos repletos de algo , como de unos polvos, de muchos colores, cada saco de uno, todos preciosos. En principio me parecieron especias, pero era demasiada cantidad y además estaban muchos de ellos en la misma calle, junto a la fachada de la tienda. Intuía que podían ser algún tipo de pigmentos de los que usan para pintar las puertas y fachadas de las casas, ya que los colores eran lo mismos o muy parecidos a lo que desde la entrada en la Medina había visto.

La curiosidad me había "picado" y por un momento tuve la intención de no terminar la comida y acercarme para ver lo que eran aquellos polvos, pero otra vez el grupo de los saucedeños freno mis intenciones con el inicio de alguna charla que ahora no recuerdo.

A la Medina de Chefchaouen se accede por una puerta de lo que seria la antigua muralla y a sus costados gente sentada o casi tumbada en el suelo ofreciendo sus mercancías, frutas, hortalizas de sus huertas, canastos. A la entrada, pasando la puerta, algúnos mendigos, pobres o paralíticos pidiendo, con el permanente rezo de una monótona cantinela casi imperceptible, pero con toda la dignidad del mundo. Habíamos llegado casi a la hora de comer, así que lo único que habíamos hecho era dejar el autobús, entrar por la puerta y subir cuestas por varios callejones laberínticos, con las fachadas de las casas pintadas en al menos tres tonos de azul, un intenso azul añil, en busca del restaurante que ya se había concertado. Así que la visión de aquellos sacas me intrigo, pero espere a terminar la comida y salir, y lo hice de los primeros para poder entretenerme en la tienda.

Efectivamente eran pigmentos para mezclar con la cal y darle color. Disfrute en esa tienda con mis ojillos lanzados a los pequeños paquetes que ya tenia preparados para la venta, colocados como si de un arco iris se tratara , y me lleve una bolsa, un paquetito de cada color y de alguno repetí, creo que todo me costo algo más de dos euros. Respecto al uso de lo pigmentos, y su modo de aplicación, poco entendí de la expoliación del vendedor, pero lo que entendí ya me servía. Me ofreció comprar mayores cantidades a granel, y a mejor precio, pero pensé que de momento ya estaba bien con lo que había comprado, en realidad se trataba tan solo de unas muestras para ver si se podía hacer algo original esos polvos de colores.

El grupo siguió detrás del guia local al que todo el mundo llamaba "Jaimito", nombre por el que atendía, quizás por su aspecto desgarvado y de muy corta estatura, imagen que el mismo hacia valer, sacándole provecho, ya que todo el mundo se reía con sus historietas sobre los lugares que nos enseñaba. Pero decidí no seguir al grupo y despistarme para hacer alguna fotografía por otros rincones, me siguieron las ceramistas del Guadalhorce y Curro , y dejamos el grupo sin ningún problema, todo lo contrario.

Hoy hemos tenido clase en el taller, hemos estado investigando la utilización de los pigmentos para pintura sobre lienzo, y después de "jugar" con los colores y aceite de linaza, al final el resultado mejor ha sido el usarlos mezclandolos con un poco cola blanca de carpintero disuelta en muy poca agua. Los colores sobre el lienzo son preciosos, tanto los más vivos como los tonos pastel, y el secado es rapidísimo. Otra vez hemos disfrutado con los colores. Estas dos fotografías son de dos cuadros que salieron del horno, el primero de Antonia que tiene parte de oleo y parte de esta mezcla de los colores de Marruecos y el segundo de María, que solo son los colores del otro lado del estrecho. No dan la calidad de los colores al oleo que hacemos con pigmentos pero si que aportan un buen resultado a la obra. Ahora hay que esperar a que se quede todo bien seco para ver si hemos consiguió lo que pretendíamos.

martes, 2 de junio de 2009

Marruecos, La Mirada Inversa, "Lo Comun" (Tercera Parte)



El último día de viaje, y segundo de la propina que Eolo nos había proporcionado, de regreso al hotel en Tánger, desde Chefchaouen, me senté unos minutos en uno de los asientos delanteros, junto al guía que nos había acompañado durante el viaje.

Pepe, que así le llamaban, y así le llamé yo, a pesar de ser marroquí y de que a buen seguro tendría otro nombre no tan clasicamente español, estaba con ganas de charla y yo no menos, así que durante un buen rato hablamos sobre algunos temas relacionados con las diferencias culturales entre ambas orillas del Estrecho.

Ya era anochecido, pero al fondo, en dirección Oeste, en el cielo había una intensa claridad de color añil, casi del mismo color que el que habíamos visto en las paredes y las puertas de las casas durante toda la visita a la medina de Chaouen. Este tramo del recorrido estaba francamente mal, sobre todo porque la carretera de Tetuan a Tánger está en obras y soporta un tráfico intensísimo y por otro lado la peculiar forma de conducir que se tiene aquí, donde poco se respetan las escasas señales que hay y menos la señalizacion horizontal, y nada o casi nada las rayas contínuas en los adelantamientos.

Precisamente, en el tramo anterior, de Chaouen al cruce con la carretera que enlaza Tetuan con Tánger, que no está en obras, pero transita por plena montaña, y es lo suficientemente estrecha para que casi se rocen los vehículos al cruzarse, a un coche se le ocurrió adelantar en plena línea contínua y justo teniendo a un lado un barranco de 10 metros y al otro un terraplén de no menos de 200. No sé bien cual fue la maniobra, pero el autobús frenó bruscamente, rozando en su frenada al automóvil que había intentado adelantar al pequeño camión que subía la cuesta renqueante y a escasa velocidad, por delante de ambos. Medio metro más a un lado o al otro de la carretera, y nuestros huesos habrían besado la tierra. Los corazones se rompían dentro de nosotros, que nos mirábamos los unos a los otros como si hubiéramos vuelto a nacer. Los dos, el autobús y el coche se pararon en medio de la carretera, a dilucidar sus asuntos, justo en un tramo de cuesta, con raya contínua, por detrás, a pocos metros una curva, y por delante a menos metros otra, y todo esto sin ningún tipo de problema, nada había pasado, como si fuera algo cotidiano. Se solucionó todo amigablemente, sin mediar anotación alguna y con un pequeño acuerdo "crematístico".

Al final seguimos y como si nada hubiera pasado, cada cual a su charla con el vecino o con el grupo de turno.

Pepe me decía que los andaluces somos los que menos visitamos Marruecos de toda España, a pesar de estar tan cerca y que los malagueños lo hacemos mucho menos, yo le comenté por qué me parecía a mi que podía ocurrir esto.

Para nosotros no hay nada exótico en cruzar el Estrecho, porque estamos acostumbrados a la propia presencia de los marroquíes en nuestras ciudades y en nuestras carreteras, que se llenan de autos cargados hasta los topes, tanto de personas como de bultos en los remolques y bacas como si fueran las carabanas de camellos del desierto. Aquí es fácil que tratemos de apartarnos de alguno de esos vehículos, sabemos que llevan varios miles de kilómetros encima y el cansancio puede hacer que alguno, con el ánimo de la llegada, se despiste y tengamos problemas.
Los vemos en largas colas, hacinados en los puertos para coger el embarque hacia el sur.
Todo esto ha cambiado en los últimos tiempos, ni los coches son tan cochambrosos, ni las esperas en los puertos son tan complicadas, ni solo conducen los hombres, ya se ven a algunas mujeres turnándose con sus parejas en el manejo de los automóviles, con lo que el cansancio es menor.
Pero a pesar de haber cambiado, la imagen no hay quien la quite de encima.

Por otra parte no nos son raras muchas de las palabras, que aquí las tenemos en los nombre de nuestros ríos, de nuestros pueblos, de nuestras comidas y en cientos y cientos de cosas que nos son cotidianas.

Nuestras calles están llenas de monumentos que pertenecen al mundo árabe, a una época de explendor de mas de 800 años de convivencia.

En Málaga hay una pequeña placita, junto al Museo Picasso, con una estatua de Ibn Gabirol, poeta que vivió aquí. Frente a la pequeña figura de bronce está la Alcazaba, detrás, a pocos metros, está el Monte Gibralfaro y al otro lado el mercado de Atarazanas, cerca del cauce de río Guadalmedina y no lejos el cauce del río Guadalhorce.

Y si alguien quiere ver pueblos como los del norte de Marruecos, que venga a Frigiliana en la Axarquia, o a la Serrania de Ronda, podrá visitar Banadalid, Banalauría, Alcaucín, Algatocín, Benalmádena, la lista sería interminable.

Lo tenemos aquí mismo y no vemos el exotismo de igual forma que la gente del norte.

Por otro lado y al estar tan cerca, es nuestro vecino, es la "tribu" vecina y nuestra "tribu" tiene que protegerse. La "tribu" siempre tiene en la "tribu" vecina a su enemigo, y como además la historia que nos han contado durante siglos, nos dice que todo lo "malo", lo "infiel", ha venido del sur y siempre por el Estrecho, hay un poco de rechazo, a todas luces injustificado, a la relación con el "vecino".

Con total seguridad, habrá muchas opiniones distintas a la mía , y el tema da para mucho más, pero esto solo es un relato de un viaje y lo que yo hablé con Pepe, en realidad, se resume en poco menos que lo comentado.


Lo que él no sabía es que yo ya tenía en mi mochila la moneda de los atunes, y bien guardada, con mucho miedo de que nadie más lo supiera, porque no fuera a fracasar lo que me había llevado a Marruecos.

Ya llegando a Tánger dejé el asiento delantero y regresé al lugar que había llevado el resto del viaje, junto a los chicos del Sauseo.

He estado pensando y reafirmándome en que en lo esencial somos lo mismo, y hay más en común de lo que ambos creemos.

Seleccioné una fotografía de un niño columpiándose del larguero de una puerta y otra más, la segunda, otro niño sentado en otra puerta, disfrutando de un baño. Cada una de ellas está realizada en una de las orillas del Mediterráneo, una en Marruecos y otra en España. ¿Alguien sabría diferenciar de dónde es una y de dónde es la otra?.


video


(El vídeo lo hice mientras charlaba con Pepe, en la carretera entre Tetuan y Tánger. La primera fotografía es los baños de la Hedionda, cerca del pueblo de Manilva, en la costa malagueña, la segunda es de una calle de Chefchaouen en Marruecos).