sábado, 4 de enero de 2014

Tequila, Limas y Limónes




Cuando Cony regreso al otro lado del "Charco", dejo aquí un tren con diez vagones, cada uno de ellos cargado con un ciento de cosas, la mayoría de ellas de las que no se pueden tocar, cosas de "los adentros", otras de ellas de las que si se pueden acariciar , unas y otras han ido mantenido su presencia permanente con el paso de los años.

Meses después de su partida me propuse dar forma y color a un lienzo con sus recuerdos. La pintura empezó siendo un bodegon. Una composición formada en un primer plano , en grandes dimensiones, y ocupando casi la mitad del cuadro, por un grupo de limas y limones, de fuertes colores amarillos y verdes, entre ellos en diagonal, parte de estilizada botella azul de tequila que medio llena había dejado.

Cuando después de semanas , y ya las lineas y los colores empezaban  a tomar forma, se me ocurrió abrir la botella y libar su contenido, como si fuera a ella misma. El lienzo, con el que había trabajado ya durante semanas, en solo unas horas, tomo de repente , con una inusitada rapidez , dejandome llevar por los sentidos, unas formas y unos colores que nada tenían que ver con el origen de la obra.

Ahora ya solo quedan dos dedos de liquido en la botella, que sigo guardando con como un fetiche cerca de los botes de pigmento, además de su recuerdo siempre presente.

Lienzo sobre madera, de medidas 120 cm. X  130 cm..